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Linfoma de Hodgkin

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Tipos de linfoma de Hodgkin 

El linfoma de Hodgkin se diferencia de la mayoría de las neoplasias malignas en su especial composición celular, de forma que en la masa tumoral las células neoplásicas son minoritarias (menos del 1-5% de la población celular total) estando el componente mayoritario constituido por células inflamatorias. 

La clasificación de la Organización Mundial de la Salud de los tumores hematopoyéticos divide al linfoma de Hodgkin en dos grandes grupos.

  • Linfoma de Hodgkin predominio linfocítico nodular.
  • Linfoma de Hodgkin clásico:
    •  Linfoma de Hodgkin clásico tipo esclerosis nodular.
    •  Linfoma de Hodgkin clásico tipo celularidad mixta.
    •  Linfoma de Hodgkin clásico rico en linfocitos.
    •  Linfoma de Hodgkin clásico tipo depleción linfocítica.

El linfoma de Hodgkin predominio linfocítico nodular representa menos del 5% de los casos, se caracteriza por la presencia de células malignas llamadas células en “palomita de maíz” por la forma especial que presenta el núcleo de estas células. Esta variante tiene un comportamiento muy poco agresivo (el paciente puede vivir años con la enfermedad sin que ésta suponga un peligro para su vida) y responde muy bien a los tratamientos. Sin embargo, puede presentar recaídas varios años después del tratamiento inicial que, en general, responden muy bien a los sucesivos tratamientos. 

El linfoma de Hodgkin clásico representa más del 95% de los casos y se caracteriza por la presencia en el ganglio linfático de células gigantes con varios núcleos celulares (células de Reed-Sternberg). Este grupo se divide a su vez en cuatro variantes  que, en la actualidad, tienen una evolución muy similar y el tratamiento es el mismo para las cuatro.  El linfoma de Hodgkin clásico sin tratamiento es una enfermedad que puede poner en peligro la vida del paciente en unos meses o en pocos años y, por ello, siempre requiere tratamiento. 

La enfermedad responde muy bien al tratamiento primario y la mayoría de los pacientes que alcanzan una remisión completa del linfoma pueden considerarse curados. Las posibles recaídas ocurren casi siempre en los primeros 2 o 3 años tras el tratamiento. Las recaídas después de los 5 años son extremadamente raras.


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