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Cáncer de pulmón - Mesotelioma

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Efectos secundarios del cáncer y del tratamiento 

El cáncer y su tratamiento pueden causar una variedad de efectos secundarios. Sin embargo, los médicos han logrado importantes avances en los últimos años para reducir el dolor, las náuseas y vómitos, y otros efectos secundarios de los tratamientos de cáncer. Muchos de los tratamientos utilizados en la actualidad son menos agresivos, pero tan eficaces o más que los tratamientos usados en el pasado. Los médicos también tienen muchas maneras de proporcionar alivio a los pacientes cuando estos efectos adversos se producen.

El miedo a los efectos secundarios del tratamiento es común después de un diagnóstico de cáncer, pero puede serle útil saber que prevenir y controlar los efectos secundarios es un aspecto importante para usted y para el equipo médico. Antes de comenzar el tratamiento, hable con su médico acerca de los posibles efectos secundarios de los tratamientos específicos que recibirá. Los efectos secundarios específicos que pueden presentarse dependen de diversos factores, entre ellos el tipo de cáncer, su ubicación, el plan de tratamiento individual (incluidas la duración y dosis del tratamiento), y la salud general de la persona.

Pregúntele a su médico qué efectos secundarios son más probables que ocurran (y cuáles no lo son), cuando pueden producirse y cómo van a ser abordados por el equipo de atención médica si efectivamente ocurren. Además, asegúrese de comunicarse con su médico acerca de los efectos secundarios que experimente durante y después del tratamiento.

Aquí se describen algunos de los efectos secundarios más frecuentes:

Diarrea. La diarrea consiste en evacuaciones intestinales frecuentes, blandas, o acuosas. Este es un efecto secundario común de ciertos fármacos quimioterápicos o de la radioterapia sobre la pelvis, como en mujeres con cánceres uterinos, cervicales, u ováricos. También puede ser causado por ciertos tumores, como el cáncer de páncreas. 

Fatiga (cansancio). La fatiga es el agotamiento extremo o el cansancio, y es el problema más común que experimentan los pacientes con el cáncer. Más de mitad de los pacientes experimentan fatiga durante la quimioterapia o la radioterapia, y hasta el 70 % de pacientes con cáncer avanzado experimentan fatiga. Los pacientes que sienten la fatiga a menudo dicen que hasta un pequeño esfuerzo, como un paseo por una habitación, puede parecer demasiado esfuerzo. La fatiga puede impactar seriamente la actividad familiar y otras actividades diarias, puede hacer que los pacientes eviten o retrasen los tratamientos de cáncer, y hasta puede alterar la voluntad para vivir. 

Fluido en el abdomen (ascitis). La ascitis es la acumulación de fluido en el abdomen, en el área alrededor de los órganos conocidos como la cavidad peritoneal. El diez por ciento de todos los casos de ascitis está causado por cáncer y se llama ascitis maligna. La ascitis más relacionada con cáncer aparece en pacientes con los cánceres de ovario, endometrio (la cubierta del útero), el tórax, el colon, el aparato gastrointestinal, o páncreas. Estos cánceres pueden hacer que el fluido se acumule en el cuerpo. Los pacientes con ascitis pueden experimentar aumento de peso, hinchazón abdominal, sensación de plenitud, indigestión, náuseas y/o vómitos, cambios en el ombligo, hemorroides (una condición que causa hinchazón dolorosa cerca del ano), o hinchazón de los tobillos.


Fluido alrededor de los pulmones (derrame pleural maligno). El derrame pleural es una condición caracterizada por el aumento de fluido en el espacio pleural, el espacio entre el borde de los pulmones y la pared torácica. El derrame pleural maligno está producido por el cáncer que crece en el espacio pleural. Aproximadamente la mitad de pacientes con cáncer desarrollan un derrame pleural. Más del 75 % de pacientes con una derrame pleural maligno padecen linfoma o cánceres de mama, pulmón, u ovario. Los síntomas de un derrame pleural incluyen disnea (dificultad para respirar), tos seca, dolor, sensación de pesadez en el pecho, incapacidad para hacer ejercicio y malestar general.

Pérdida de pelo (alopecia). Un efecto secundario potencial de la radioterapia y la quimioterapia es la pérdida del pelo. La radioterapia y la quimioterapia causan la pérdida del pelo al dañar los folículos pilosos responsables del crecimiento de pelo. La pérdida del pelo puede ocurrir en todo el cuerpo, incluyendo la cabeza, la cara, brazos, piernas, axilas y área pubiana. El pelo puede caerse completamente, gradualmente, o en secciones. En algunos casos, el pelo simplemente se vuelve fino, a veces imperceptiblemente, y puede hacerse más rizado y seco. La pérdida del pelo puede ser una experiencia psicológica y emocionalmente molesta, y puede afectar la autoimagen de un paciente y la calidad de vida del paciente. Sin embargo, la pérdida de pelo es por lo general temporal y el pelo a menudo vuelve a crecer. 

Infección. Una infección ocurre cuando una bacteria dañina, virus, u hongos (como una levadura) invaden el cuerpo, y el sistema inmunológico no es capaz de destruirlos. Los pacientes con cáncer tienen mayor probabilidad de desarrollar infecciones porque, tanto el cáncer como los tratamientos del mismo (en particular la quimioterapia y la radioterapia sobre los huesos o áreas extensas del cuerpo), pueden debilitar el sistema inmune. Los síntomas de infección incluyen fiebre (temperatura de 38 ºC o más alta); frialdad o sudoración; dolor de garganta; dolor abdominal; dolor o quemazón al orinar o la micción frecuente; diarrea o molestias alrededor del ano; tos o dificultad para respirar; enrojecimiento, hinchazón, o dolor, en particular alrededor de un corte o herida; y un aumento inusual de las secreciones o picor vaginal.

Náusea y vómitos. Los vómitos son el acto de expulsar el contenido del estómago por la boca. Este es una forma natural del cuerpo para librarse de sustancias dañinas. La náusea es el impulso de vomitar. La náusea y los vómitos son comunes en pacientes que reciben quimioterapia contra el cáncer y en algunos pacientes que reciben radioterapia. Muchos pacientes con cáncer dicen temer a las náuseas y a los vómitos más que a cualquier otro efecto secundario del tratamiento. Cuando es menor y se trata rápidamente, las náuseas y los vómitos pueden ser bastante incómodos, pero no causar ningún problema serio. Los vómitos persistentes pueden causar deshidratación, desequilibrio de electrólitos, pérdida de peso, depresión, y provocar la interrupción de la quimioterapia. 

Perturbaciones en el sistema nervioso. Las perturbaciones del sistema nervioso pueden ser causadas por muchos factores diferentes, incluyendo el cáncer, los tratamientos del cáncer, medicamentos u otros desórdenes. 

Problemas en la piel. La piel es un órgano que contiene muchos nervios. Debido a esto, los problemas en la piel pueden ser muy dolorosos. Como la piel está sobre el exterior del cuerpo y es visible a los demás, muchos pacientes se sienten con dificultad para enfrentarse a los problemas de la piel. Como la piel protege el interior del cuerpo de infecciones, los problemas de la piel pueden conducir a menudo a otros problemas serios. Como con otros efectos secundarios, lo mejor es la prevención o el tratamiento temprano. En otros casos, el tratamiento y cuidado de las heridas pueden a menudo mejorar el dolor y la calidad de vida. Los problemas de la piel pueden tener muchas causas diferentes, incluyendo la quimioterapia que se filtra del catéter intravenoso, que puede causar el dolor o quemazón; peladura o quemadura causada por radioterapia; úlceras de presión, causadas por una presión constante sobre una área del cuerpo; y prurito (picor) en pacientes con algunos tipos de cáncer, sobre todo por leucemia, linfoma, mieloma, u otros tumores.

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