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Cáncer de testículo

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AUTOR: Dr. Juan Fco. Rodríguez Moreno 


(Las palabras subrayadas pueden encontrarse en el glosario, al final del documento)

El testículo es un órgano par, de morfología ovoidea, cuyas funciones principales son la producción de los espermatozoides y la síntesis y secreción de las hormonas sexuales masculinas. Los testículos se encuentran en el escroto, una bolsa de piel que los protege. Cada testículo está suspendido de un cordón espermático, el cual contiene los vasos sanguíneos, nervios del propio testículo, y el conducto deferente por el que ascienden los espermatozoides desde el epidídimo.

Los testículos tienen varias tipos de células en su estructura con distintas funciones. De todas ellas la población más relevante para el tema que aquí nos ocupa es la de unas células denominadas células germinales, las cuales por efecto de las hormonas masculinas madurarán para dar lugar a los espermatozoides a partir de la adolescencia. El 90% de los tumores malignos del testiculo se generan a partir de esas células germinales. De ahí que al cáncer de testículo se le denomine también Tumor de Células Germinales (TCG) siendo términos en general equivalentes.
 
El cáncer de testículo es el tumor más frecuente en hombres entre los 15 y los 35 años. Sin embargo, tras este pico de incidencia se convierte en una rareza y, en general sólo supone el 1% del total de los tumores diagnosticados en varones. En España, el pasado 2019 se diagnosticaron aproximadamente 1300 casos nuevos. Su frecuencia varia en los diferentes países por motivos que desconocemos.
 
Desde los años 90 el número de casos diagnosticados va en aumento por causas que se desconocen aunque la mortalidad ha descendido, reflejando las mejoras en el tratamiento de estos pacientes.
 
Afortunadamente, la gran mayoría de los pacientes se curan, incluso en aquellos casos en los que la enfermedad se presenta inicialmente ya muy avanzada. Esto es posible fundamentalmente gracias a los esquemas de quimioterapia basados en un fármaco que se llama cisplatino y que se comenzaron a desarrollar durante la década de los 70 del siglo pasado. Hasta entonces esta enfermedad era incurable en su forma extendida.