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Sarcomas óseos

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Generalidades de la cirugía y la quimioterapia en el tratamiento de los sarcomas del hueso

El tratamiento de los sarcomas óseos es “multimodal”, lo que quiere decir que requiere la intervención de varios especialistas. La cirugía habitualmente constituye un componente esencial del dicho tratamiento. El cirujano debe estar involucrado en el diseño de la mejor estrategia de toma de biopsia, como hemos visto previamente. 

El procedimiento quirúrgico específico depende de la localización y de la extensión del tumor primario.

Cirugía conservadora de extremidad: resección completa de un sarcoma de Ewing en diáfisis femoral, sustitución con injerto óseo alogénico y estabilización con clavo.

Figura 3. Cirugía conservadora de extremidad: resección completa de un sarcoma de Ewing en diáfisis femoral, sustitución con injerto óseo alogénico y estabilización con clavo.

La cirugía conservadora de miembro persigue la exéresis completa del tumor, con márgenes de seguridad, así como la sustitución del defecto estructural mediante la implantación de prótesis o injertos (ver un ejemplo en la Figura 3). Cuando el tumor es muy grande, algunos estudios han mostrado que la administración de quimioterapia pre-operatoria puede aumentar la tasa de cirugías no mutilantes. En cualquier caso, la cirugía conservadora se hará siempre que se pueda garantizar la exeresis completa, y que su realización no reste probabilidades de supervivencia. Aunque la amputación de extremidad no es algo deseable, con los avances de hoy día en prótesis ortopédicas muy funcionales los pacientes amputados pueden lograr una calidad de vida muy funcional y plenamente integrada.

En algunos casos de recaída local o de metástasis también puede plantearse la cirugía de rescate en comité multidisciplinar, individualizando caso por caso.

Las consideraciones sobre los efectos secundarios de la quimioterapia se recogen en otra parte de las guías de la SEOM para pacientes. No obstante, es importante conocer que la mayor parte de los esquemas quimioterapéuticos utilizados en el tratamiento los sarcomas óseos va a requerir antieméticos (fármacos para reducir el riesgo de náuseas y vómitos) y factores estimuladores de las células precursoras de los glóbulos blancos. Hay varios fármacos potencialmente útiles para este fin, agrupados bajo el acrónimo inglés G-CSF, que quiere decir factor que estimula las colonias de granulocitos (un tipo de glóbulo blanco). Ocasionalmente serán necesarias transfusiones de derivados de la sangre (glóbulos rojos, plaquetas). En pacientes con anemia inducida por quimioterapia debe estudiarse la necesidad de recibir tratamiento con eritropoyetina. 

Hay que abordar una posible infertilidad futura antes de iniciar la quimioterapia. Remitimos a la  guía de la SEOM que enfoca el manejo de esta toxicidad.

Tras el fin de todos los tratamientos, el paciente debe ser evaluado periódicamente, no sólo para descartar la recidiva del sarcoma óseo, sino para evaluar posible toxicidad a largo plazo de los tratamientos utilizados.


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