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Cáncer de pulmón

En todos los pacientes  con cáncer de pulmón (microcítico o no) se decide el tratamiento dentro de un comité multidisciplinar. La reunión multidisciplinar o comité de tumores torácicos es  una reunión de médicos de diferentes especialidades expertos e implicados en el  diagnóstico y tratamiento del cáncer de pulmón.  Después de revisar todas las pruebas realizadas deciden  la mejor opción de tratamiento para los pacientes en función del estadio, edad, estado general del paciente y otras enfermedades acompañantes que pueda presentar el paciente.

Estadios I, II y algunos casos seleccionados de estadios III

Si no existe contraindicación por enfermedades concurrentes, y el paciente tiene una buena capacidad pulmonar, el tratamiento de elección en estos estadios es la cirugía. El objetivo de la cirugía es la extirpación total del tumor pulmonar y los ganglios linfáticos cercanos al  tumor, así como los que hay en el mediastino. El tumor se debe extirpar con un borde circundante de pulmón sano (el margen). Un "margen negativo" significa que cuando el patólogo examina el pulmón o la parte del pulmón extirpada por el cirujano, no encuentra rastros de cáncer en el tejido sano que circunda el tumor.  Se puede extirpar el o los lóbulos afectos (lobectomía) pero en ocasiones es necesario extirpar todo el pulmón (neumonectomía).

Si, por cualquier motivo, el cirujano no puede extirpar todo el lóbulo del pulmón, puede realizar una resección en cuña del tumor o una segmentectomía, rodeada por un margen de pulmón normal. 

Después de la cirugía y una vez analizado el tumor y la afectación o no de los ganglios se decide la indicación de una quimioterapia adyuvante (después de la cirugía). Será su oncólogo quién después de valorar toda la información decidirá dicha indicación. Por lo general la afectación ganglionar y los tumores con un tamaño de  al menos 4 centímetros son susceptibles de recibir quimioterapia, que consta de la combinación de un fármaco llamado cisplatino con otro agente de quimioterapia.

La quimioterapia son medicamentos administrados por la vena cada 21 días (esto es lo que se denomina 1 ciclo) que intenta destruir células cancerígenas que pudieran quedar en el cuerpo después de la cirugía. Normalmente si no hay toxicidad se administran 4 ciclos de quimioterapia adyuvante, dado que la quimioterapia destruye células en división cancerígenas y puede causar efectos secundarios. El resultado puede ser bajo recuento de glóbulos blancos o rojos (anemia), o bajada de plaquetas, aumento del riesgo de infección sobretodo cuando las defensas están bajas, pérdida del cabello, llagas en la boca, y/o adormecimiento o cosquilleo en las manos y los pies. También es preciso controlar la función del riñón (ver que no cause una insuficiencia renal) y puede existir también toxicidad en los oídos (pitidos y/o pérdida de audición). Las náuseas y vómitos causados por la quimioterapia se han reducido en los últimos años con la llegada de fármacos con actividad antiemética muy potente, sin embargo, siempre existe riesgo de poderlas padecer. No es preciso ser hospitalizado para recibir tratamiento de quimioterapia y ésta se administra en hospital de día ambulatorio.

En estos estadios también se encuentra indicada la realización de un estudio molecular, donde se va a comprobar la existencia de mutaciones que puedan ser susceptibles de tratamiento. Recientemente se han aprobado fármacos como Osimertinib, un inhibidor de tirosina kinasa frente a mutaciones en el gen EGFR que está indicado en este escenario, al igual que Alectinib, un inhibidor de tirosina kinasa frente a alteraciones en el gen ALK, indicado también tras la cirugía en este perfil de pacientes. Este perfil de fármacos se encargan de parar el crecimiento tumoral desde la mutación que ha ocasionado el crecimiento descontrolado celular.

También se ha de testar la expresión en tejido tumoral de la proteína PD-L1, la cual si se presenta expresada en más de un 50% de las células tumorales, confiere indicación para tratamiento adyuvante también con inmunoterapia, con el fármaco atezolizumab. La inmunoterapia es un tipo de tratamiento que ayuda al sistema inmunitario a combatir el cáncer. Una de las razones por las que las células malignas tienen éxito en su crecimiento es porque son capaces de eludir el sistema inmunitario, por ello, uno de los esfuerzos en la investigación en oncología es intentar potenciar el sistema inmune para combatir el crecimiento de los tumores y su migración a otros tejidos donde puedan dar metástasis. Las principales contraindicaciones para recibir estos tratamientos pueden ser pacientes con enfermedades autoinmunes severas (por ejemplo: enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, artritis reumatoides evolucionadas), donde se ha de individualizar cada caso. Los efectos secundarios son menores que los de quimioterapia (cansancio, alteraciones en gándulas endocrinas como el tiroides, inflamación del hígado, afectación de la función del tiroides, prurito en la piel, entre otros), normalmente leves y que se controlan con la suspensión del tratamiento y  la administración de corticoides en la mayor parte de los casos. Es cierto que pueden existir efectos secundarios graves (minoritarios), como por ejemplo inflamación del pulmón causando ahogo, también se controla suspendiendo el tratamiento y administrando cortisona u otros fármacos que controlan el sistema inmunitario. Es importante que pregunte a su oncólogo para que le informe específicamente.

En algunas ocasiones la quimioterapia se administra antes de la cirugía (quimioterapia neoadyuvante) con la intención de reducir el tamaño del tumor. Esta indicación es especialmente en aquellos pacientes con estadios III en los que la resecabilidad es dudosa o en los que hay afectación del mediastino y se precisa la quimioterapia previa antes de valorar si se podrá realizar o no un tratamiento quirúrgico posterior. En este escenario de neoadyuvancia, en los últimos años se ha aprobado la quimioterapia + la inmunoterapia neoadyuvante, siempre y cuando el tumor tenga expresión positiva de la proteína PD-L1 (PD-L1 ≥ 1%) y no existan otras contraindicaciones. También existen múltiples ensayos clínicos en marcha en estos escenarios por los que puede preguntar a su oncólogo.

En caso de afectación de ganglios linfáticos en el mediastino después de la resección, puede ser necesario una vez completada la quimioterapia, realizar una radioterapia preventiva en el mediastino. La radioterapia consiste en dosis cuidadosamente graduadas de radiación dirigidas a destruir las células cancerosas. Un oncólogo radioterapeuta es quien administra la radioterapia. De nuevo será su médico referente quién decidirá la indicación o no de dicho tratamiento con la decisión del comité de tumores multidisciplinar.

En pacientes con estadios I a III que por comorbilidades no sean candidatos a  realizar una cirugía y que tengan buena capacidad pulmonar pueden beneficiarse de un tratamiento radical mediante radioterapia.

Los pacientes con cáncer de pulmón tratados con radioterapia a menudo experimentan fatiga, malestar y pérdida del apetito. Si se administra radioterapia en el cuello, o en el centro del tórax, los pacientes pueden desarrollar dolor de garganta y presentar dificultad para tragar. En la zona tratada puede desarrollarse irritación de la piel. La mayoría de los efectos secundarios de la radioterapia desaparecen una vez finalizado el tratamiento. Si la radioterapia irrita o inflama el pulmón, los pacientes pueden desarrollar tos, fiebre o disnea durante varios meses y a veces años después de finalizado el tratamiento. Esta afección se presenta en aproximadamente el 15% de los pacientes y se llama neumonitis por radiación.


Si es leve, no requiere tratamiento y se cura por sí sola. Si es grave, puede requerir tratamiento con esteroides. La radioterapia también puede dejar cicatrices permanentes en el tejido pulmonar cerca del tumor canceroso. Normalmente, las cicatrices no presentan síntomas. Las cicatrices generalizadas pueden provocar tos permanente y disnea. Por esta razón, es importante que las radioterapias se dirijan a reducir al mínimo la cantidad de tejido pulmonar normal expuesto a la radiación. Los radio-oncólogos a menudo utilizan tomografías computarizadas para planear la radioterapia. 

Estadios III no tributarios de cirugía

Para aquellos pacientes con un cáncer de pulmón localmente avanzado no tributarios de un tratamiento radical con cirugía el tratamiento de elección consiste en quimioterapia con radioterapia (si las pruebas funcionales y las comorbilidades del paciente lo permiten). Esta combinación de tratamiento puede administrarse de forma concomitante (a la vez) o bien secuencial (primero la quimioterapia y después la radioterapia). Si no existe contraindicación es preferible la administración concomitante. Las complicaciones o efectos secundarios de la quimioterapia y/o la radioterapia son los mismos que los expuestos en el apartado anterior de tratamiento de estadios iniciales. El tratamiento de quimio-radioterapia combinado dura aproximadamente 7 semanas y el secuencial unas 21 semanas

Una vez completada la quimio-radioterapia si no hay progresión (crecimiento del tumor) se administra un tratamiento de consolidación con inmunoterapia durante un año (ver efectos secundarios en apartado anterior). Para poder recibir este tratamiento, el tumor debe expresar un biomarcador que se solicita en la biopsia, la expresión de PD-L1 ≥ 1%, ya que indica que este tumor tiene cierta apetencia para la eficacia de la inmunoterapia. Sin embargo, no es patognomónico. Si el tumor presenta una mutación en el gen EGFR, del que hemos hablado previamente, recientemente se ha aprobado la indicación de Osimertinib si no existe crecimiento del tumor tras la quimio-radioterapia, como tratamiento de consolidación, en lugar de la administración de inmunoterapia.

Estadios IV (Pacientes con metástasis)

En los pacientes con estadio IV o avanzado, pacientes con metástasis es muy importante que antes de iniciar el tratamiento su oncólogo dispongo de los biomarcadores (ver apartado diagnóstico) ya que estos son necesarios para decidir la actitud terapéutica.

Para ello su oncólogo de forma habitual va a solicitar en su biopsia la realización de la determinación de PD-L1 (biomarcador predictivo de la eficacia de la inmunoterapia), mutación de EGFR, determinación de ALK,ROS1, NTRK, MET, RET, KRAS y BRAF. En algunos casos su oncólogo puede solicitar otros biomarcadores realizando un estudio de secuenciación masiva donde se obtendrá más información para identificar el mejor tratamiento posible dirigido, pudiéndole ofrecer participación en ensayos clínicos si los fármacos de los que pudiera beneficiarse no estuvieran aun aprobados.

En los pacientes sin mutaciones o alteraciones en los genes descritos (su tumor no expresa estos biomarcadores), pero el tumor expresa PD-L1 elevado (≥ 50%, esto ocurre en un tercio de los pacientes con cáncer de pulmón de célula no pequeña) en la biopsia, estos pacientes pueden recibir tratamiento de inmunoterapia sola (sin quimioterapia) si no existe contraindicación.. La inmunoterapia se administra una vez cada 3 semanas hasta a un máximo de 2 años si no existe crecimiento de la enfermedad. En pacientes con PD-L1 ≥ 50% en algunas ocasiones y a criterio de su oncólogo, usted puede recibir una combinación de quimioterapia conjuntamente con inmunoterapia.Después de 4 ciclos de tratamiento conjunto si no existe crecimiento del tumor, recibirá un tratamiento de mantenimiento de hasta 2 años con inmunoterapia acompañada de un tratamiento de mantenimiento de quimioterapia (sólo en el caso de los adenocarcinoma, si usted padece un carcinoma escamoso, sólo recibirá la inmunoterapia de mantenimiento).

En los pacientes sin mutaciones o alteraciones en los genes descritos (su tumor no expresa estos biomarcadores ), pero el tumor expresa PD-L1 ≥ 1% (incluso en tumores con PD-L1 negativo) en la biopsia, estos pacientes van a recibir si no existe ninguna contraindicación una combinación de quimioterapia con inmunoterapia. La quimioterapia con la inmunoterapia se administra una vez cada 3 semanas (1 ciclo) hasta un máximo de 4 ciclos. Si después de 4 ciclos de tratamiento conjunto no existe crecimiento del tumor, recibirá un tratamiento de mantenimiento de hasta 2 años con inmunoterapia acompañada de un tratamiento de mantenimiento de quimioterapia (sólo en el caso de los adenocarcinoma, si usted padece un carcinoma escamoso, sólo recibirá la inmunoterapia de mantenimiento). También existe la posibilidad, en estos casos, de que se le proponga un tratamiento con dos ciclos de quimioterapia más dos clases distintas de inmunoterapia, continuando posteriormente con un tratamiento de mantenimiento hasta dos años de las dos inmunoterapias de forma exclusiva. Si los pacientes tienen alguna contraindicación para recibir la inmunoterapia realizarán tratamiento de quimioterapia exclusiva de 4 a 6 ciclos seguido o no, seguido de un tratamiento de mantenimiento según el subtipo de cáncer si no existe progresión.

En los pacientes con EGFR mutado (~12% de los pacientes con adenocarcinoma de pulmón), el tratamiento con mayor eficacia es dar un tratamiento personalizado que van dirigidos contra esta alteración (gefitinib, afatinib, erlotinib o osimertinib). Estos son fármacos que se administran por vía oral, se administran cada día hasta que el tumor crezca. Los principales efectos secundarios son cansancio, diarrea, granos en el cuerpo, pero la mayor parte de pacientes este tratamiento es más cómodo y con menores efectos secundarios que la quimioterapia. En pacientes EGFR mutados independientemente de que tengan un PD-L1 elevado, el tratamiento de elección inicial no es nunca la inmunoterapia con o sin quimioterapia, es el tratamiento personalizado. Si el tratamiento inicial fracasa, cuando éste es erlotinib, afatinib o gefitinib, en un 50% de los casos es debido a la adquisición de una mutación de resistencia denominada T790M que puede ser tratada con osimertinib. Para determinar la existencia de esta mutación a la progresión es necesario hacer una biopsia de tejido y en su defecto una biopsia líquida (intentar determinar esta mutación a través de un análisis de sangre). Recientemente se han aprobado las combinaciones de quimioterapia más tratamientos dirigidos y también existen distintos ensayos clínicos tanto en marcha como ya habiendo reportado grandes resultados combinando otros fármacos dirigidos como son amivantamab y lazertinib.

En los pacientes con ALK positivo (~5% de los pacientes con adenocarcinoma de pulmón), el tratamiento con mayor eficacia es dar un tratamiento personalizado que van dirigidos contra esta alteración (lorlatinib, alectinib, crizotinib, brigatinib, ceritinib). Estos son fármacos que se administran por vía oral, se administran cada día hasta que el tumor crezca. Los principales efectos secundarios son cansancio, diarrea, a veces ganancia de peso, alteraciones en la analítica como aumento del colesterol o inflamación del hígado. Este tratamiento es más cómodo y con menores efectos secundarios que la quimioterapia. En pacientes ALK positivos independientemente de que tengan un PD-L1 elevado, el tratamiento de elección inicial no es nunca la inmunoterapia con o sin quimioterapia, es el tratamiento personalizado.

En los pacientes con ROS1 positivo (~2% de los pacientes con adenocarcinoma de pulmón), el tratamiento con mayor eficacia es dar un tratamiento personalizado que van dirigidos contra esta alteración (entrectinib, crizotinib). Estos son fármacos que se administran por vía oral, se administran cada día hasta que el tumor crezca. Los principales efectos secundarios son cansancio, diarrea, a veces ganancia de peso, alteraciones en la analítica como aumento del colesterol o inflamación del hígado. Este tratamiento es más cómodo y con menores efectos secundarios que la quimioterapia. En pacientes ROS1 positivos independientemente de que tengan un PD-L1 elevado, el tratamiento de elección inicial no es nunca la inmunoterapia con o sin quimioterapia, es el tratamiento personalizado.

En los pacientes con NTRK positivo (~1% de los pacientes con adenocarcinoma de pulmón), el tratamiento con mayor eficacia es dar un tratamiento personalizado que van dirigidos contra esta alteración (entrectinib). Estos son fármacos que se administran por vía oral, se administran cada día hasta que el tumor crezca. Los principales efectos secundarios son cansancio, diarrea, a veces ganancia de peso, alteraciones en la analítica como inflamación del hígado. Este tratamiento es más cómodo y con menores efectos secundarios que la quimioterapia. En pacientes NTRK positivos independientemente de que tengan un PD-L1 elevado, el tratamiento de elección inicial no es nunca la inmunoterapia con o sin quimioterapia, es el tratamiento personalizado.

En los pacientes con RET positivo (~1-2% de los pacientes con adenocarcinoma de pulmón), el tratamiento con mayor eficacia es dar un tratamiento personalizado que van dirigidos contra esta alteración (selpercatinib). Estos son fármacos que se administran por vía oral, se administran cada día hasta que el tumor crezca. Los principales efectos secundarios son cansancio, diarrea, a veces ganancia de peso, alteraciones en la analítica como inflamación del hígado. Este tratamiento es más cómodo y con menores efectos secundarios que la quimioterapia. En pacientes RET positivos independientemente de que tengan un PD-L1 elevado, el tratamiento de elección inicial no es nunca la inmunoterapia con o sin quimioterapia, es el tratamiento personalizado.

En los pacientes con BRAF V600E positivo (~2% de los pacientes con adenocarcinoma de pulmón), el tratamiento con mayor eficacia es dar un tratamiento personalizado que van dirigidos contra esta alteración (encorafenib más binimetinib, aprobado en julio de 2025), tanto como primera línea de tratamiento o bien después de otros tratamientos que pueden ser quimioterapia e inmunoterapia.

En los pacientes con MET (~1-4% de los pacientes con adenocarcinomas de pulmón) y KRAS G12C  positivo (~12% de los pacientes con adenocarcinoma de pulmón), el tratamiento, tras el fallo a la quimioterapia y la inmunoterapia, con mayor eficacia es dar un tratamiento personalizado que van dirigidos contra esta alteraciones (Tepotinib o Capmatinib en el caso de MET y Sotorasib en el caso de KRAS). Estos son fármacos que se administran por vía oral, se administran cada día hasta que el tumor crezca. Los principales efectos secundarios son cansancio, diarrea, a veces ganancia de peso, alteraciones en la analítica como inflamación del hígado, entre otros efectos. Este tratamiento es más cómodo y con menores efectos secundarios que la quimioterapia.

Para todas estas alteraciones y algunas otras que pueden detectarse en el estudio de secuenciación masiva existen ensayos clínicos con nuevas moléculas dirigidas. Pregunte a su oncólogo acerca de ello.


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