
La investigación clínica atraviesa un momento de profunda transformación impulsado por la digitalización, el uso avanzado de los datos sanitarios y la evolución del marco regulatorio europeo. Con el objetivo de analizar cómo estos cambios pueden impactar en el desarrollo de nuevos medicamentos y en la generación de conocimiento biomédico, SEOM y Farmaindustria celebraron el 10 de junio la primera jornada de trabajo centrada en el futuro de la investigación clínica y en las oportunidades que ofrece el Espacio Europeo de Datos de Salud (EHDS).
El Dr. Javier de Castro, presidente de SEOM, y Javier Urzay, subdirector general de Farmaindustria, destacaron durante la inauguración la necesidad de reforzar la posición de España como uno de los países europeos de referencia en investigación clínica. En un entorno cada vez más competitivo, la capacidad para atraer ensayos clínicos, generar evidencia científica de calidad y trasladar la innovación a la práctica asistencial constituye un elemento estratégico para el sistema sanitario y para los pacientes.
Durante la primera parte de la jornada se analizaron las fortalezas y desafíos del ecosistema español de investigación clínica. Entre las prioridades identificadas destacaron el impulso de la investigación en Atención Primaria, la incorporación de modelos descentralizados y ensayos en red, el aumento de la diversidad de los pacientes incluidos en los estudios y la necesidad de agilizar procedimientos para reducir cargas burocráticas. Asimismo, se puso de manifiesto la importancia de fomentar la participación activa de los pacientes en la investigación biomédica y reforzar la formación y divulgación sobre I+D de medicamentos.
Uno de los mensajes centrales de la reunión fue el papel que desempeñará el uso secundario de los datos sanitarios como nueva palanca para la investigación y la innovación biomédica. En este contexto, Amelia Martín, directora del Departamento de Investigación Clínica y Traslacional de Farmaindustria, presentó el proyecto “Hub para la aceleración de los ensayos clínicos basados en datos y tecnología en el contexto del EHDS”, una iniciativa que busca posicionar a España como referente europeo en la reutilización de datos de salud para investigación clínica. El proyecto contempla una amplia red de colaboración entre administraciones sanitarias, organismos reguladores, investigadores, pacientes, CCAA, AEMPS, el Instituto de Salud Carlos III y sociedades científicas, entre ellas SEOM.
La segunda parte de la jornada estuvo dedicada al Reglamento del EHDS. Francisco Lupiáñez-Villanueva, cofundador de PredictBy, explicó el ecosistema, los actores implicados y el denominado “viaje del dato” dentro del nuevo marco europeo. El EHDS pretende facilitar tanto el uso primario de los datos, vinculado a la asistencia sanitaria, como su uso secundario para investigación, innovación y evaluación de tecnologías sanitarias, garantizando la interoperabilidad, la seguridad y la protección de los datos. También aborda el papel de los Organismos de Acceso a Datos de Salud y los mecanismos que permitirán acceder a conjuntos de datos mediante permisos específicos y espacios seguros de procesamiento.
Para la Oncología Médica, este nuevo escenario abre oportunidades especialmente relevantes. La disponibilidad de datos de alta calidad procedentes de la práctica clínica real permitirá complementar la evidencia generada en los ensayos clínicos, optimizar el diseño de estudios y acelerar el desarrollo de tratamientos innovadores. La colaboración entre sociedades científicas, investigadores, pacientes, administraciones e industria será clave para aprovechar el potencial de esta transformación y reforzar el liderazgo de España en investigación clínica al servicio de las personas con cáncer.
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Madrid, 17 de junio de 2026.- En el marco de la campaña de comunicación “En Oncología cada AVANCE se escribe en Mayúsculas”, SEOM da a conocer la evolución y los avances médicos que se han sucedido en las últimas décadas en el tratamiento de los diferentes tumores. Coincidiendo con el Día Mundial del Cáncer de Riñón, que se celebra mañana jueves, 18 de junio, destacamos los avances más importantes en cáncer renal, un tumor que representa aproximadamente el 3% de todos los cánceres.
El cáncer renal comprende un grupo heterogéneo de tumores, aunque el carcinoma de células renales es el subtipo más frecuente. Dentro de este, el carcinoma renal de células claras representa alrededor del 70-80% de los casos. Es aproximadamente dos veces más frecuente en hombres que en mujeres, y la edad media de presentación se sitúa en torno a los 60-65 años.
En España, según las estimaciones más recientes publicadas en el informe “Las cifras del cáncer en España 2026”, elaborado por SEOM y REDECAN, se diagnosticarán 9.165 nuevos casos de cáncer de riñón en 2026, de los cuales 6.263 corresponderán a hombres y 2.902 a mujeres. Por incidencia estimada, el cáncer renal se sitúa como el octavo tumor más frecuente en nuestro país. En cuanto a mortalidad, los datos disponibles de 2024 recogen 2.189 fallecimientos por tumor maligno del riñón, excepto pelvis renal. Actualmente, una proporción relevante de los diagnósticos se realiza de forma incidental mediante pruebas de imagen solicitadas por otros motivos en pacientes asintomáticos, lo que ha contribuido a diagnosticar tumores en fases más precoces y a mejorar el pronóstico.
El abordaje terapéutico del carcinoma renal ha experimentado una transformación profunda. Durante años, la cirugía fue la principal estrategia en enfermedad localizada y las opciones sistémicas en enfermedad avanzada eran limitadas. La llegada de los inhibidores de la angiogénesis, primero, y de la inmunoterapia con inhibidores de puntos de control inmunitario, después, ha cambiado de forma significativa la historia natural de la enfermedad.
Adyuvancia
En el contexto adyuvante, pembrolizumab se ha consolidado como el primer tratamiento capaz de demostrar beneficio en supervivencia libre de enfermedad y supervivencia global en pacientes con carcinoma renal de células claras con riesgo intermedio-alto o alto de recaída tras nefrectomía, así como en pacientes con enfermedad metastásica resecada sin evidencia de enfermedad. Los datos actualizados a cinco años del estudio KEYNOTE-564 confirman la consistencia del beneficio y refuerzan su papel como estándar en pacientes seleccionados.
Además, en 2026 se han presentado resultados relevantes del estudio LITESPARK-022, que evalúa la combinación de pembrolizumab y belzutifan frente a pembrolizumab en monoterapia en el contexto adyuvante. La combinación ha demostrado una mejora significativa en supervivencia libre de enfermedad, aunque los datos de supervivencia global son todavía inmaduros y se observa un incremento de toxicidad significativo. Por tanto, se trata de una estrategia prometedora, pero que requiere seguimiento adicional antes de definir plenamente su impacto en la práctica clínica.
Antiangiogénicos, inmunoterapia e inhibición de HIF-2α
El mejor conocimiento de la biología molecular del carcinoma renal, especialmente del carcinoma renal de células claras, ha permitido identificar vías fundamentales en la progresión tumoral. Una de las más relevantes es la vía de VHL-HIF-VEGF, clave en la regulación de la angiogénesis.
Desde los años 90 se conoce el papel del gen VHL como regulador del factor inducible por hipoxia, especialmente HIF-α, en condiciones normales de oxígeno. La pérdida de función de VHL, presente en una proporción elevada de carcinomas renales de células claras, favorece la acumulación de HIF y la expresión de factores proangiogénicos como VEGF, TGF-α y PDGF, que estimulan el crecimiento tumoral y la formación de nuevos vasos sanguíneos. Este conocimiento fue clave para el desarrollo de terapias dirigidas frente a VEGF y sus receptores, que durante años han sido uno de los pilares del tratamiento del cáncer renal avanzado.
La inmunoterapia también ocupa un papel central. Aunque la idea de estimular el sistema inmune frente al cáncer renal no es nueva —durante décadas se emplearon el interferón alfa e interleucina-2—, el desarrollo de anticuerpos frente a puntos de control inmunitario, como PD-1, PD-L1 y CTLA-4, ha permitido recuperar la inmunoterapia con una eficacia muy superior y un perfil terapéutico más definido.
En los últimos años se ha añadido una nueva diana: HIF-2α. Belzutifan, inhibidor oral de HIF-2α, representa un avance relevante al actuar directamente sobre una vía biológica central en el carcinoma renal de células claras. Su desarrollo valida la importancia de la vía VHL-HIF y amplía las opciones terapéuticas en pacientes con enfermedad avanzada previamente tratada. En Europa, belzutifan está autorizado en carcinoma renal de células claras avanzado tras progresión a varias líneas previas que incluyan inmunoterapia anti-PD-(L)1 y tratamientos dirigidos frente a VEGF, y también en determinados tumores asociados a la enfermedad de von Hippel-Lindau.
Secuenciación terapéutica en enfermedad avanzada
En la práctica clínica habitual, los pacientes con carcinoma renal avanzado suelen recibir una secuencia de tratamientos a lo largo de la evolución de la enfermedad. El objetivo es prolongar la supervivencia, retrasar la progresión, controlar los síntomas y preservar la calidad de vida.
En primera línea, la elección del tratamiento depende del grupo pronóstico, habitualmente definido por criterios IMDC, de las características clínicas del paciente, de sus comorbilidades, de la carga tumoral, de la necesidad de respuesta rápida y de la disponibilidad de los tratamientos. Las combinaciones de inmunoterapia con inhibidores tirosina-quinasa antiangiogénicos han demostrado beneficio en tasa de respuesta, supervivencia libre de progresión y supervivencia global frente a TKI en monoterapia. Entre ellas se incluyen pembrolizumab + axitinib, nivolumab + cabozantinib y pembrolizumab + lenvatinib. En 2025 se han comunicado resultados finales de seguimiento prolongado de nivolumab + cabozantinib (CheckMate 9ER), que confirman el beneficio mantenido frente a sunitinib en primera línea de carcinoma renal avanzado. Estos datos consolidan las combinaciones de inmunoterapia y antiangiogénicos como uno de los pilares fundamentales del tratamiento inicial.
Asimismo, la combinación de doble inmunoterapia nivolumab + ipilimumab mantiene un papel relevante, especialmente en pacientes con riesgo intermedio o desfavorable según IMDC. Los datos de seguimiento a largo plazo de CheckMate-214 confirman respuestas duraderas y beneficio mantenido en supervivencia global, lo que refuerza su papel como estándar en pacientes seleccionados.
La segunda línea de tratamiento está condicionada por la terapia recibida previamente. En pacientes tratados con combinaciones basadas en inmunoterapia en primera línea, las guías recomiendan habitualmente utilizar un TKI no empleado con anterioridad o estrategias dirigidas alternativas. Entre las opciones disponibles se encuentran cabozantinib, axitinib, tivozanib, sunitinib, pazopanib o la combinación de lenvatinib y everolimus, entre otras, dependiendo del contexto clínico.
En este escenario, belzutifan constituye una de las incorporaciones más relevantes. El estudio fase III LITESPARK-005 demostró beneficio frente a everolimus en pacientes con carcinoma renal de células claras avanzado previamente tratados con inmunoterapia y terapias anti-VEGF. Más recientemente, el estudio LITESPARK-011, presentado en ASCO GU 2026, ha evaluado la combinación de belzutifan + lenvatinib frente a cabozantinib en pacientes con carcinoma renal avanzado tras tratamiento con anti-PD-1 o anti-PD-L1. La combinación mejoró la supervivencia libre de progresión y la tasa de respuesta, aunque la supervivencia global aún no ha alcanzado significación estadística.
Por el contrario, los datos recientes también subrayan que no todas las intensificaciones terapéuticas cambian la práctica clínica. Algunas estrategias con tripletes o con mantenimiento/reintroducción de inmunoterapia tras progresión a inmunoterapia previa no han demostrado de forma consistente un beneficio suficiente, por lo que la selección adecuada de pacientes y la optimización de la secuencia siguen siendo retos prioritarios.
Tumores renales no células claras y biomarcadores
Aunque la mayoría de avances se han producido en carcinoma renal de células claras, los tumores renales no células claras representan un grupo heterogéneo y con mayor necesidad de evidencia específica. En los últimos dos años se han presentado datos prospectivos relevantes, como el estudio SUNNIFORECAST, que evaluó nivolumab + ipilimumab frente a tratamiento estándar en carcinoma renal no células claras, y estudios con combinaciones como cabozantinib + nivolumab, que han mostrado actividad en subtipos como papilar, inclasificable, asociado a translocación o con deficiencia de fumarato hidratasa.
Otro de los retos actuales es la identificación de biomarcadores que permitan seleccionar mejor el tratamiento. Más allá de los criterios clínicos pronósticos, se están investigando marcadores moleculares, transcriptómicos y de enfermedad mínima residual, como el DNA tumoral circulante, así como biomarcadores séricos como KIM-1.
Retos futuros
Entre los principales retos en cáncer renal se encuentran optimizar la selección de pacientes candidatos a tratamiento adyuvante, definir la mejor secuencia terapéutica tras progresión a combinaciones de inmunoterapia y antiangiogénicos, incorporar los inhibidores de HIF-2α, avanzar en el tratamiento de los tumores no células claras y desarrollar biomarcadores predictivos que permitan una medicina de precisión real y aplicable a la práctica clínica.
Junto a los avances terapéuticos, es fundamental mantener una visión integral del paciente. El Día Mundial del Cáncer de Riñón de 2026 pone el foco internacional en el bienestar emocional, un aspecto clave para las personas que viven con esta enfermedad y para sus cuidadores y familiares. El abordaje multidisciplinar, la información rigurosa, la participación en ensayos clínicos y el acompañamiento psicosocial forman parte esencial de una atención oncológica de calidad.
En conjunto, los avances de los últimos años han permitido pasar de un escenario con opciones limitadas a un abordaje cada vez más personalizado, basado en la biología tumoral, la inmunoterapia, la angiogénesis y nuevas dianas. Todo ello ha contribuido a mejorar de forma significativa las expectativas de supervivencia y calidad de vida de los pacientes con cáncer renal.

Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Próstata, y coincidiendo este año con la inauguración del Mundial 2026, la Asociación Nacional de Cáncer de Próstata (ANCAP), TheMoveMen, la Asociación Española de Urología (AEU), la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR), la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y Recordati impulsan “Defiende tu próstata”, una iniciativa conjunta de concienciación dirigida a la población general, con el objetivo de reforzar la importancia de la detección temprana y el diagnóstico precoz del cáncer de próstata.
El cáncer de próstata es el tumor más frecuente en los varones en España y se estima que en 2025 se diagnosticaron 32.000 nuevos casos1. Esta cifra podría aumentar en 2026, que se calcula que se diagnosticarán casi 35.000 casos nuevos1. Cada año fallecen aproximadamente 6.000 hombres en nuestro país a consecuencia de este tumor, siendo la segunda causa de muerte por cáncer en hombres, tras el cáncer de pulmón1.
Desde la perspectiva de los pacientes, esta realidad pone de manifiesto la necesidad de seguir rompiendo el silencio que todavía rodea a la enfermedad. En este sentido, Santiago Gómez Díaz, vicepresidente primero de ANCAP ha comentado que “a pesar de su alta prevalencia, el cáncer de próstata sigue estando rodeado de silencio y estigma. Muchos hombres viven la enfermedad con pudor o miedo, y eso hace que a veces cueste hablar, consultar o pedir ayuda”. Por su parte, Javier Alcazar Ortiz, presidente de TheMoveMen, ha añadido que “iniciativas como esta son esenciales porque ayudan a sacar el cáncer de próstata de la sombra y a llevarlo a espacios cotidianos, como el fútbol. Hablar de cáncer de próstata también es una forma de acompañar, prevenir y cuidar”.
El fútbol como altavoz para romper el silencio
Con el arranque del Mundial de fútbol, uno de los acontecimientos deportivos más seguidos del planeta y con Vicente del Bosque como protagonista, la campaña recurre al fútbol como territorio cercano para trasladar un mensaje de sensibilización sobre el cáncer de próstata. Las entidades participantes recuerdan la importancia de las revisiones periódicas y del diagnóstico precoz, dos factores que pueden cambiar el resultado del partido. Porque, también en salud, anticiparse es jugar bien.
Como parte de esta iniciativa, se han repartido cordones azules en puntos de gran afluencia de Madrid y Zaragoza, con el objetivo de llevar el lazo azul al terreno de juego y convertirlo en un gesto visible de apoyo, concienciación y prevención. En Madrid, la acción se ha desarrollado en estaciones vinculados a la línea 1 de Metro, identificada por su color azul, reforzando así la conexión simbólica con el color del cáncer de próstata.
‘Defiende tu próstata’ busca contribuir a que el lazo azul gane visibilidad y sea reconocido como un símbolo de apoyo a los pacientes con cáncer de próstata, pero también como una llamada a la acción para que los hombres hablen abiertamente de su salud prostática, consulten con los profesionales sanitarios y superen los tabúes que todavía rodean a esta enfermedad.
Desde el ámbito de la urología, el Dr. Luis Martinez-Piñeiro, jefe de servicio de Urología del Hospital Universitario La Paz y miembro de la Asociación Española de Urología (AEU), ha afirmado que “la consulta con el urólogo es clave para valorar de forma individual el riesgo de cada paciente y decidir qué seguimiento o pruebas pueden ser necesarias. El cáncer de próstata puede no dar síntomas en fases iniciales, por lo que es importante que los hombres no esperen a encontrarse mal para hablar de salud prostática con un profesional”.
Diagnóstico precoz y concienciación social
La detección precoz del cáncer de próstata resulta clave para mejorar el pronóstico de la enfermedad. En este sentido, la detección temprana puede contribuir a reducir la mortalidad y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Además, la amplia utilización del test del antígeno prostático específico (PSA) ha favorecido la localización de la enfermedad en fases iniciales, contribuyendo a mejorar su abordaje y supervivencia1.
Por ello, la campaña pone el foco en la importancia de que los hombres consulten con los profesionales sanitarios, conozcan los posibles factores de riesgo y participen en las estrategias de seguimiento que puedan estar indicadas en función de su edad, antecedentes familiares y situación clínica. En el caso de los varones mayores de 45 años que presenten factores de riesgo, se recomienda valorar la realización de pruebas de detección temprana2.
En este sentido, Dra. Patricia Diezhandino, Jefa de servicio de oncología radioterápica en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid y presidenta electa de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR) ha señalado que “cuando el cáncer de próstata se detecta antes, podemos tomar mejores decisiones junto al paciente. Esto nos permite valorar el tratamiento más adecuado en cada caso y prestar atención no solo al control de la enfermedad, sino también a cómo va a vivir el paciente durante y después del tratamiento”.
Esta iniciativa también pretende contribuir a normalizar la conversación sobre la salud prostática, favoreciendo que los hombres hablen de sus síntomas, dudas o preocupaciones sin miedo ni estigma.
"La historia del cáncer de próstata refleja la transformación que ha experimentado la Oncología en las últimas décadas. Hoy disponemos de mejores herramientas diagnósticas, biomarcadores más precisos y tratamientos cada vez más personalizados, pero el diagnóstico precoz sigue siendo uno de los factores con mayor impacto en el pronóstico. Incrementar la concienciación sobre la salud prostática y favorecer la detección temprana son medidas clave para seguir avanzando en supervivencia y calidad de vida", ha destacado el Dr. Javier de Castro, Jefe de Sección del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario La Paz de Madrid y presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).
"Además, estamos asistiendo a una auténtica evolución hacia una Medicina de Precisión en cáncer de próstata. La incorporación de biomarcadores moleculares, como las alteraciones en genes de reparación del ADN, la expresión de PSMA o la pérdida de PTEN, junto con el desarrollo de nuevas terapias dirigidas y radiofármacos, está permitiendo adaptar las decisiones terapéuticas a las características clínicas y biológicas de cada paciente. Este enfoque más personalizado está contribuyendo a mejorar los resultados clínicos y abre nuevas oportunidades para seguir avanzando en el tratamiento de la enfermedad", ha añadido.
Así, Salvador López Orland, director general de Recordati SPC España, ha concluido que “igual que otros símbolos han contribuido a transformar la conversación social en torno a tumores muy prevalentes, en cáncer de próstata necesitamos avanzar para que el lazo azul sea reconocido como símbolo de apoyo, prevención y diagnóstico precoz. Desde Recordati, creemos que invertir en concienciación es invertir en salud: ayuda a romper tabúes, refuerza la importancia del diagnóstico precoz y ayuda a mejorar la vida de los pacientes y sus familias”.
Madrid, 10 de junio de 2026.- Según el informe ‘Las cifras del cáncer en España 2026’, elaborado por SEOM y REDECAN, se estima que en 2026 se diagnosticarán en España 301.884 nuevos casos de cáncer, de los cuales 168.764 corresponderán a varones. En ellos, el cáncer de próstata será el tumor más frecuente, con 34.833 nuevos casos estimados, por delante del cáncer de pulmón, vejiga urinaria, colon y recto. Esta cifra representa aproximadamente uno de cada cinco tumores diagnosticados en varones. Pero a pesar de su elevada incidencia y prevalencia, presenta una de las supervivencias más altas entre los tumores frecuentes: la supervivencia neta a cinco años en pacientes diagnosticados entre 2013 y 2017 fue del 90,2%. En 2024, el cáncer de próstata causó 5.967 fallecimientos en España. En varones, fue la segunda causa específica de muerte por tumor tras el cáncer de pulmón y colorrectal.
Diagnóstico precoz y enfermedad localizada
La mayoría de los casos de cáncer de próstata se diagnostica en estadios localizados y en ellos las tasas de curación son muy elevadas gracias a tratamientos radicales como la cirugía, la radioterapia externa o la braquiterapia, con o sin la adición de hormonoterapia. Solo alrededor del 10% de los pacientes presenta enfermedad metastásica en el momento del diagnóstico. Sin embargo, una proporción de pacientes puede presentar recaída tras el tratamiento local y evolucionar hacia una enfermedad avanzada. En países desarrollados, se estima que un 20-30% de los pacientes tratados con cirugía o radioterapia desarrollará metástasis a lo largo de su evolución, lo que hace necesario disponer de nuevas estrategias terapéuticas eficaces.
En este contexto, es fundamental distinguir entre distintos escenarios clínicos, ya que las implicaciones terapéuticas son diferentes: el cáncer de próstata hormonosensible metastásico, que puede presentarse de novo o tras una recaída; el cáncer de próstata resistente a la castración metastásico; y el cáncer de próstata resistente a la castración no metastásico.
Tratamiento de la enfermedad avanzada
Los objetivos del tratamiento en la enfermedad avanzada son prolongar la supervivencia, preservar la calidad de vida, retrasar la progresión de la enfermedad y prevenir complicaciones, especialmente los eventos óseos. Precisamente en estos estadios se han producido algunos de los avances terapéuticos más importantes de los últimos años.
En el cáncer de próstata hormonosensible metastásico, los tratamientos actuales incluyen combinaciones de terapia de deprivación androgénica con agentes hormonales, como abiraterona, apalutamida, enzalutamida o darolutamida, así como esquemas de intensificación con quimioterapia en determinados pacientes.
En el cáncer de próstata resistente a la castración metastásico, las opciones incluyen quimioterapia, nuevos agentes hormonales, inhibidores de PARP en pacientes seleccionados por biomarcadores, radiofármacos dirigidos al hueso como radio-223 y terapias dirigidas a PSMA, como ¹⁷⁷Lu-PSMA-617.
Estos avances han permitido prolongar de forma muy significativa la supervivencia de los pacientes con cáncer de próstata avanzado. En la era inicial de la quimioterapia con docetaxel, la mediana de supervivencia global en pacientes con cáncer de próstata metastásico resistente a la castración se situaba en torno a los 18-19 meses. En la actualidad, gracias a la incorporación secuencial o combinada de nuevos agentes hormonales, quimioterapia, inhibidores de PARP y radiofármacos, algunas poblaciones seleccionadas pueden alcanzar o superar medianas de supervivencia de 40 meses.
Medicina de Precisión: biomarcadores e inhibidores de PARP
Uno de los avances más relevantes ha sido la consolidación de la Medicina de Precisión. Entre un 20% y un 30% de los pacientes con cáncer de próstata metastásico pueden presentar alteraciones en genes implicados en la reparación del ADN, especialmente en la vía de recombinación homóloga. Entre ellas, las alteraciones en BRCA2 son las más frecuentes y se asocian a una mayor sensibilidad a los inhibidores de PARP.
Los inhibidores de PARP han demostrado eficacia en cáncer de próstata resistente a la castración metastásico, tanto en monoterapia como en combinación con agentes hormonales, con un beneficio especialmente relevante en pacientes con alteraciones BRCA1/2.
Durante el último año, además, se ha reforzado la posibilidad de trasladar esta estrategia a fases más precoces de la enfermedad. El estudio AMPLITUDE mostró que niraparib en combinación con abiraterona y prednisona, añadido a la terapia de deprivación androgénica, mejora la supervivencia libre de progresión radiológica en pacientes con cáncer de próstata metastásico hormonosensible y alteraciones en genes de reparación del ADN, con un beneficio especialmente marcado en pacientes con alteraciones BRCA.
Asimismo, el estudio TALAPRO-3, comunicado en ASCO 2026, ha mostrado que talazoparib más enzalutamida y terapia de deprivación androgénica mejora de forma significativa la supervivencia libre de progresión radiológica en pacientes con cáncer de próstata metastásico hormonosensible y alteraciones en genes de reparación por recombinación homóloga.
Terapias dirigidas a PSMA y radiofármacos
Otro de los grandes avances de los últimos años ha sido la incorporación de la terapia con radioligandos dirigida a PSMA. El radiofármaco ¹⁷⁷Lu-PSMA-617 ha consolidado su papel en pacientes con cáncer de próstata resistente a la castración metastásico PSMA-positivo previamente tratados, tras demostrar beneficio en supervivencia global y supervivencia libre de progresión radiológica en el estudio VISION.
Además, los datos recientes del estudio PSMAddition, sugieren que la terapia con ¹⁷⁷Lu-PSMA-617 podría tener un papel en fases más tempranas, en combinación con terapia de deprivación androgénica y un inhibidor de la vía del receptor androgénico en pacientes con cáncer de próstata metastásico hormonosensible PSMA-positivo. El estudio mostró una mejora en la supervivencia libre de progresión radiológica, aunque la supervivencia global todavía no es concluyente.
También en enfermedad avanzada, el estudio PEACE-3 ha mostrado que la combinación de enzalutamida y radio-223 mejora la supervivencia en pacientes con cáncer de próstata resistente a la castración metastásico con metástasis óseas.
Diagnóstico más preciso, intensificación terapéutica y retos actuales
En paralelo al desarrollo de nuevos tratamientos, el diagnóstico y la estratificación de la enfermedad también han mejorado de forma significativa. El PET-PSMA, se ha incorporado progresivamente a la práctica clínica como una herramienta de gran utilidad en la estadificación inicial de pacientes de alto riesgo y en la recaída bioquímica, por su mayor sensibilidad para detectar enfermedad ganglionar o metastásica. Junto con el estudio molecular, esta herramienta contribuye a una caracterización más precisa de la enfermedad y a una mejor selección terapéutica.
En enfermedad localizada de alto riesgo también se han comunicado datos relevantes. El estudio PROTEUS, presentado en ASCO 2026, evaluó la administración perioperatoria de apalutamida más terapia de deprivación androgénica antes y después de la prostatectomía radical en pacientes con cáncer de próstata localizado o localmente avanzado de alto riesgo.
En paralelo, la identificación de nuevas alteraciones moleculares está abriendo estrategias terapéuticas más allá de los genes de reparación del ADN. En pacientes con cáncer de próstata metastásico hormonosensible de novo y pérdida de PTEN, el estudio CAPItello-281 ha evaluado la combinación de capivasertib, abiraterona y terapia de deprivación androgénica, frente al tratamiento estándar, demostrando una mejora de la supervivencia libre de progresión radiológica en esta población molecularmente seleccionada.
En la actualidad, uno de los principales desafíos consiste en definir la secuencia óptima de tratamientos para obtener el máximo beneficio en cada paciente. La creciente disponibilidad de biomarcadores, como alteraciones en genes de reparación del ADN, expresión de PSMA o pérdida de PTEN, está permitiendo avanzar hacia un abordaje más personalizado, en el que las decisiones terapéuticas se adapten a las características clínicas y moleculares del tumor.
Todos estos avances han sido posibles gracias a la realización de ensayos clínicos en múltiples centros de todo el mundo y a la generosa participación de los pacientes en ellos. En muchos de estos estudios ha habido una participación significativa de centros españoles. Por ello, SEOM recuerda que la participación en ensayos clínicos sigue siendo, siempre que sea posible, una opción fundamental para seguir mejorando la eficacia y seguridad de los tratamientos.