manual-prevencion

MANUAL SEOM DE PREVENCIÓN Y DIAGNÓSTICO PRECOZ DEL CÁNCER 116 Capítulo 14. ENFERMEDADES PREMALIGNAS JOSÉ PABLO BERROS FOMBELLA Médico Adjunto. Servicio de Oncología Médica. H. San Agustín Avilés. Asturias. SERGIO AGUILAR HUERGO Royal Blackburn H.. Medicine Department. NHS. Manchester. Inglaterra. PAULA GARCÍA TEIJIDO Médico Adjunto. Servicio de Oncología Médica. H. San Agustín, Avilés. Asturias. Se conocen como enfermedades y/o lesiones premalignas a aquellas lesiones patológicas con capacidad de transformación maligna y/o progresión a cáncer. En una gran mayoría de órganos del cuerpo humano se han descrito múltiples entidades de comportamiento diverso, recomendándose de forma general su extirpación a efectos de prevenir su transformación maligna y/o seguimiento estrecho. Cada vez se describen más enfermedades con estas características, pero nos centraremos en aquellas de mayor interés por prevalencia, actitud a seguir, etc. 1. PÓLIPOS Y ADENOMAS EN COLON Y RECTO Son protuberancias de la mucosa colónica en el interior de la luz. Generalmente son asintomáticos, pero pueden causar sangrados, tenesmo o incluso obstrucción intestinal si son de gran tamaño. La mayoría de los pólipos neoplásicos son adenomas y por tanto con potencial de malignización. Otro tipo de pólipos neoplásicos son los llamados pólipos serrados: se trata de un grupo heterogéneo de pólipos caracterizados por ser pólipos hiperplásicos múltiples, de gran tamaño y proximales que presentan un incremento en el riesgo de cáncer de colon. La mayoría de los carcinomas colorrectales se originan a partir de adenomas, pero sólo un 5 por ciento o incluso menos progresan a cáncer con un tiempo estimado de desarrollo de carcinoma de 7 a 10 años. Se define adenoma avanzado o de gran tamaño a aquel mayor de 10 mm en tamaño y generalmente presentan displasia de alto grado. Como factor de riesgo mayor, la edad ha sido descrita ampliamente mostrándose en autopsias en pacientes mayores de 70 años una prevalencia del 50%. También se han relacionado con obesidad y carencia de actividad física. En unmetaanálisis 1 de factores de riesgo en individuos por debajo de 65 años la prevalencia de adenomas avanzados fue del 3.8 por ciento, mientras que en mayores de 65 años fue del 8.2 por ciento. Morfológicamente se clasifican en sésiles, pedunculados, planos y excavados; cada uno de ellos con distinta historia natural. Patológicamente y atendiendo a la arquitectura glandular se dividen en tubulares (80% de los adenomas colónicos), vellosos (5- 15%) con presencia de estructuras glandulares que se extienden desde la superficie hasta el centro del pólipo y túbulo-vellosos. Todos los adenomas presentan displasia siendo la de alto grado la de mayor probabilidad de transformación maligna. Los términos de carcinoma in situ o adenocarcinoma intramucoso son a menudo confundidos con displasia de alto grado. Respecto a su presentación clínica e historia natural generalmente son asintomáticos y detectados por pruebas de screening de cáncer colorrectal. La mayoría de pólipos presentan un crecimiento mínimo (de media 0.5 mm al año), pero de todas formas su regresión es infrecuente. Los principales factores de riesgo de displasia de alto grado y cáncer son: histología vellosa (mayor al 25% con características de displasia de alto grado), tamaño (riesgo cuatro veces mayor en pólipos con tamaño superior a 1 cm, presencia de displasia de alto grado (a menudo estas áreas coexisten con zonas de cáncer invasivo) y número de pólipos (el riesgo de cáncer de colon metacrónico incrementa según lo hace el número de adenomas avanzados siendo en los estudios publicados constantes estos hallazgos). El manejo de estas lesiones conlleva la erradicación de los mismos con el objeto de prevenir la transformaciónmaligna de dichas entidades. En el National Polyp Study 2 se observó con un seguimiento amplio de más de 23 años una reducción del 53 por ciento en la mortalidad por cáncer de colon en pacientes con resección de pólipos adenomatosos. Otros estudios muestran datos dudosos respecto a la población de riesgo intermedio. Más consistentes son los estudios 3 que avalan el uso de colonoscopia de screening con carácter terapéutico con reducciones importantes (hazard ratio 0.69, 95% CI 0.59-0.82) en la mortalidad por cáncer de colon, que son atribuidos a la detección y extirpación de pólipos adenomatosos durante programas de screening.

RkJQdWJsaXNoZXIy MzI1NTI=